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domingo, 28 de diciembre de 2008

Lo mejor de 2008


Se acaba el año y toca hacer balance. Aunque en general ha sido un año con una cartelera bastante pobre, siempre hay películas que se salvan de la quema y siempre las hay que son buenas de verdad, pero se han estrenado de manera tan dosificada que la impresión global es que la cosa ha estado más bien floja.

Según las cifras oficiales de la taquilla del Ministerio de Cultura, la película más taquillera del año en España ha sido la cuarta entrega de Indiana Jones, y la película española más taquillera Los crímenes de Oxford, de Alex de la Iglesia, que curiosamente fue rodada en inglés con un reparto internacional, y ocupa el puesto 11 en el ranking de taquilla.

En base a las películas que he visto este año he elaborado el siguiente ranking de las que me han parecido las mejores de 2008, en el que abunda el cine de Hollywood pero he intentado equilibrarlo con representaciones de cine español, europeo, independiente, de animación, de forma que queden reseñadas películas para todos los gustos. Todos los films del ranking han sido estrenados en España en 2008, lo cual no implica que la película sea de este año, ya que algunas han llegado con retraso a nuestro país.

Este es mi Top 10 del año:

1. El Caballero Oscuro
2. Wall-E
3. Iron Man
4. Bella
5. Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal
6. El tren de las 3:10
7. La Ola
8. Sangre de mayo
9. Cometas en el cielo
10. Ella es el partido

viernes, 26 de diciembre de 2008

Autocracia


La Ola (Die Welle, Dennis Gansel 2008) es una impactante película alemana sobre el peligro que conlleva una sociedad tan desmembrada y caótica como la actual a nivel global en los países más desarrollados, en los que se ha impuesto la ley del "todo vale", los principios morales brillan por su ausencia y el individualismo egoísta y materialista campa a sus anchas. Este tipo de situación en la que los jóvenes carecen de metas e ilusiones es el caldo de cultivo ideal para el surgimiento de regímenes totalitarios como fueron a mediados del siglo XX el Fascismo, el Nazismo o el Comunismo Soviético.

La película trata de un profesor muy carismático y algo vanguardista en sus métodos de enseñanza, que debe dirigir durante una semana un proyecto sobre la Autocracia, régimen político que consiste en que un colectivo puede gobernarse a sí mismo basándose en la unidad, disciplina e identidad del grupo, que llevado al extremo es el origen de las dictaduras. Ante la pregunta de si sería posible que en pleno siglo XXI resurgiesen los totalitarismos, los adolescentes opinan que eso es imposible, que está más que superado, así que el profesor les propone un ejercicio práctico en que ellos formarán un grupo con un nombre, un logo, un uniforme, una web, etc. Pronto los problemas de desarraigo familiar y exclusión social que tienen la mayoría de ellos hará que su devoción a su grupo La Ola sea total, y que el experimento que debía ser un mero ejercicio académico se le escape de las manos al profesor.

El contenido es muy interesante y está impecablemente narrado. Los acontecimientos se suceden en un plazo de una semana y los personajes experimentan una evolución enorme en muy poco tiempo, lo cual hace que la narración tenga un ritmo muy acelerado. Además son varios personajes, cada uno con sus problemas familiares o de adaptación social, y todo está desarrollado en menos de dos horas de metraje, lo cual hace que cada plano aporte algo a la historia; todo lo que se cuenta es interesante, así que para el espectador la película se pasa en un suspiro. La película es muy directa en sus propuestas y en su desarrollo.

Todos los actores están correctos en sus papeles, pero destaca especialmente Jürgen Vogel en el papel del profesor Rainer Wenger, que aporta el carisma necesario al personaje.

Las consecuencias de llevar al extremo lo que empieza como un juego se mostró hace unos años en El club de lo Poetas Muertos (Dead Poets Society, Peter Weir 1989), en la que un profesor poco ortodoxo, interpretado por Robin Williams, enseña literatura a sus alumnos y les inspira, les habla del club de los Poetas Muertos como un grupo que se reúne para leer a los grandes poetas y sublimar sus almas a través de la poesía. Si bien el punto de partida es muy diferente al de La Ola, finalmente ambas historias convergen al producirse un cambio drástico de personalidad en los alumnos por su excesiva implicación en un grupo, devoción desmedida que tiene su origen en la incompresión que sufren en sus hogares, en el vacío que tienen por sentirse ignorados y la búsqueda consciente o inconsciente de su propia identidad.

La conclusión positiva que se puede extraer es que pertenecer a un grupo es muy interesante para ayudar a los demás y ser ayudado, para la disciplina, la lealtad al grupo, todo eso son valores muy positivos pero lo que no se puede hacer es perder la identidad propia. Los extremos no son buenos, ni individualismo atroz ni el corporativismo exacerbado, lo ideal es encontrar el equilibrio entre ambas posiciones. Hay una faceta individualista que se debe mantener para evitar ser totalmente absorbido por un grupo que en un momento determinado puede fallar y hay que saber verlo con objetividad para no dejarse arrastrar por el lado oscuro.

martes, 16 de diciembre de 2008

Ultimatum...al director


Para nadie es un secreto que llevamos ya un tiempo en una vorágine tremenda de sagas, adaptaciones y remakes. Se estrena ahora Ultimatum a la Tierra (The day the Earth stood still, Scott Derrickson, 2008), remake del clásico de ciencia ficción homónimo dirigido por Robert Wise en 1951. La historia es muy interesante en cuanto a reflexión sobre la condición humana, y goza de plena vigencia hoy en día. Trata sobre un alienígena que llega de una civilización más avanzada que la nuestra para advertirnos que deben salvar el planeta Tierra de la amenaza que supone el mismo la especie humana. Nos estamos cargando el planeta así que nuestros vecinos estelares nos dicen que nos van a exterminar para salvarlo.

La nueva versión respeta la historia original y la dota de los grandiosos efectos especiales que los medios técnicos permiten hoy en día. Una buena historia, tomas aéreas espectaculares, efectos especiales a la altura de las circunstancias y un reparto con caras conocidas como Keanu Reeves, Jennifer Connelly, Kathy Bates y John Cleese. La cosa pinta bien. Hasta aquí lo positivo. Lo negativo es que le falta emoción, tensión ,garra, alma, ritmo,...dando así un resultado frío y soso. El joven director demuestra un gran conocimiento de la tecnología digital y la técnica en general, pero a la hora de extraer emoción de los actores, de narrar la historia de modo coherente y de darle identidad propia a la película, se encuentra más perdido que un pulpo en un andamio.

Este es un defecto que se ve en muchos nuevos directores a los que asignan producciones de gran envergadura sin tener apenas experiencia, ni en el cine ni en la vida en general, pues son gente muy joven. Pero el cine no consiste sólo en aprender técnica cinematográfica en una escuela, también es necesario tener una perspectiva externa al medio, para poder aportar algo personal al producto. Los grandes maestros habían trabajado y vivido totalmente ajenos al medio antes de dirigir películas, y su visión particular enriquecía las películas que dirigían. Para que una película sea buena no basta con que tenga una factura y un acabado técnico impecables, también es necesario que tenga alma, que de alguna manera se haga notar el sello del autor, que los personajes transmitan emociones, que la atmósfera de la película envuelva al espectador.

En definitiva es una lástima que con los medios técnicos, artísticos y conceptuales que baraja la película no se les haya sacado más partido, porque desde luego se le podía haber sacado más, mucho más.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Películas que me gusta ver en Navidad


El año pasado escribía sobre películas extrañamente navideñas, así que este año me referiré a otras más típicamente navideñas pero no las que se suelen poner en la tele todos los años sino más bien las que a mí, particularmente, me gusta ver en estas fechas.

Puesto que estamos en las semanas previas a la Navidad, en estos días me gusta revisitar Love Actually (Richard Curtis, 2003), cuya trama se desarrolla precisamente en estas fechas. Se trata de una comedia sobre las relaciones humanas a través de varias historias entrelazadas en las que se ven todo tipo de personajes: desde el Primer Ministro Británico hasta el típico pringao que no se come una rosca, pasando por un padre viudo, un ejecutivo de publicidad que le es infiel a su esposa, una relación interracial de unos recién casados o un viejo rockero venido a menos que saca una versión navideña de Love is all around para relanzar su carrera, o al menos para ganar algo de pasta. Muchas emociones y muchos sentimientos en una película optimista y divertida que transmite muy buenas vibraciones y goza de un reparto coral plagado de actores de primera fila como Hugh Grant, Emma Thompson, Alan Rickman, Liam Neeson, Laura Linney o Colin Firth.

Ya metidos en fechas navideñas es importante revisar Los Teleñecos en Cuento de Navidad (The Muppet Christmas Carol, Brian Henson 1992), la versión del clásico cuento de Dickens sobre la redención del avaro prestamista que recibe la visita de tres fantasmas en Nochebuena, contada por Gonzo y con el gran Michael Caine encarnando a Mr. Scrooge e interactuando con las famosas marionetas de Jim Henson. Entretenida, divertida y entrañable, una película para disfrutar en familia durante estas Fiestas.

Y el toque español lo voy a dar con Se armó el Belén (José Luis Sáenz de Heredia, 1969), en la que Paco Martínez Soria encarna a un párroco destinado a un barrio en el que los feligreses van más bien poco a misa, y para captar su atención decide montar un Belén viviente y además hacer que salga por televisión, y claro, ante la posibilidad de salir en la tele hasta los más ateos del barrio se apuntan a montar el Belén. Divertida y además muy vigente hoy en día en cuanto al debate religioso y el poder de los medios de comunicación.

Para finalizar voy a citar una película que no es navideña pero que a mí, no sé por qué, en los últimos años me gusta ver durante estas fechas: El Fantasma de la ópera (The Phantom of the opera, Joel Schumacher 2004). La música de Andrew Lloyd Webber tiene un toque de romanticismo muy potente y crea una atmósfera emocional muy peculiar, lo cual hace que me resulte muy grato disfrutar de esta película en esta época del año.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Estreno On-Line


Es 1 de diciembre y tal como se había anunciado ya está disponible para ver on-line en la web oficial de Galax Pictures el nuevo corto de ficción El Paladín, una historia sobre amistad y lealtad contada en clave de drama.


Trata de una ambiciosa periodista que entrevista al único testigo de un trágico accidente en el que muere una famosa top model.

Espero que disfruten.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Asentando las bases


En Casino Royale (Martin Campbell 2006) los productores de la saga de 007 apostaron por reiniciar la serie. Se trataba de adaptar la primera novela de Ian Fleming, que era la única que no habían adaptado en la saga oficial, y aprovecharon para renovar por completo al personaje, mostrándonos a un Bond novato que acaba de estrenar su licencia para matar.

Ahora llega Quantum of Solace (Marc Foster, 2008) que nos ofrece algo que no había ocurrido antes, y es que la película es una continuación en toda regla de la anterior, sencillamente continúa desde el punto en que terminó Casino Royale. La película termina por sentar las bases de lo será el personaje, tal como lo conocemos: adicto a los martinis con vodka, enfrentado a una enorme organización criminal a nivel mundial, emocionalmente afectado, por lo que le costará volver a enamorarse, expeditivo en sus acciones, etc.

En cuanto al estilo visual de la acción se parece más a la saga de Jason Bourne que a la de James Bond, con planos muy cortos, movidos y confusos. Lo que sí es cierto es que resulta muy física y muy impactante.

Sobre la chica Bond se puede decir que es guapa pero sosa. Le hace sombra el recuerdo de Eva Green en Casino Royale, pero aun así resulta correcta, podría ser peor. Otra constante de la serie son los sofisticados títulos de crédito, que en esta son sensacionales, totalmente a la altura que se espera que estén.

En definitiva me ha gustado, es entretenida, encaja muy bien en lo que es el establecimiento de esta nueva etapa de la saga, pero creo que han cometido un error con el aspecto visual de las escenas de acción, que espero enmienden en las sucesivas entregas.

domingo, 23 de noviembre de 2008

El cartel


Queda una semana para estrenar el nuevo corto de Galax Pictures El Paladín. Hace unos días presentaba el trailer, que sigue disponible en la web oficial y en facebook, y ahora presento el cartel del mismo. La próxima semana finalmente llegará a la red El Paladín, una historia sobre amistad y lealtad.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Operaciones paralelas


Tony Scott nos ofreció con su particular estética publicitaria historias sobre espías de la CIA y el control al que estamos sometidos vía satélite gracias a la tecnología en las películas Spy game (2001) y Enemigo público (Enemy of the state, 1998). Ahora su hermano Ridley Scott nos trae ambos temas en Red de mentiras (Body of lies, 2008), un trepidante thriller sobre las operaciones de la CIA en Oriente Medio a la busca y captura de un líder terrorista.

Leonardo di Caprio interpreta a un agente de campo que procura hacer bien su trabajo y mantenerse fiel a los compromisos adquiridos con sus contactos y confidentes, mientras que su jefe, interpretado por Russell Crowe, desde Los Angeles por teléfono organiza operaciones a diestro y siniestro interfiriendo incluso con las de su propio agente, con el fin único y exclusivo de satisfacer sus intereses inmediatos sin tener en cuenta ni lealtad ni compromiso con la gente que le ha ayudado.

Interpretaciones muy correctas, escenas de acción muy conseguidas, tecnología punta, imágenes por satélite, la habitual estética de los hermanos Scott, algunos toques de humor sarcástico muy dosificados en los diálogos y el buen hacer de un veterano de la dirección como Ridley Scott, hacen pasar un muy buen rato en el cine. Cabe destacar también la interpretación de Mark Strong como el aliado de di Caprio en Jordania.

Hace poco hablaba sobre los tandem actor/director, y es que en los últimos años se ha establecido una de esas colaboraciones entre Ridley Scott y Russell Crowe. Esta película es la cuarta que hacen juntos tras Gladiator (2000), Un buen año (A good year, 2006) y American gangster (2007).

Por otra parte Di Caprio parece haberle cogido gusto a los papeles de hombre de acción en situaciones límite. Así lo hemos visto últimamente como policía infiltrado en la mafia en Infiltrados (The departed, Martin Scorsese 2006) o de traficante de diamantes en Diamante de sangre (Blood diamond, Edward Zwick 2006), y ahora como agente de la CIA en Red de mentiras, y la verdad es que le van bien este tipo de papeles.

lunes, 10 de noviembre de 2008

El trailer


Ya está disponible el trailer de El Paladín. Próximamente se publicará también el cartel antes de estrenar el corto el 1 de diciembre. La postproducción de momento va bien, sigue su curso. Espero cumplir con la fecha prevista. De momento disfruten del trailer.

martes, 4 de noviembre de 2008

Un buen comienzo


Los países de latinoamérica suelen producir películas muy emocionales, muy cercanas a la cotidianeidad de la familia, del romance, y de las relaciones humanas en general. Son producciones que parten de una escasa distribución en principio pero que tras destacar en algún festival internacional acaban teniendo una mayor proyección internacional, e incluso algunas llegan a tener cierto renombre y permanecen en la memoria de una cantidad importante de espectadores, como ocurrió en España con casos como, por ejemplo, la argentina El hijo de la novia (Juan José Campanella, 2001) o la cubana Fresa y chocolate (Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, 1993).

El viernes 7 de noviembre se estrena en las salas españolas la película Bella (Alejandro Monteverde, 2006), una coproducción mexicano-estadounidense, que ha destacado en varios festivales, especialmente el de Toronto. El film cuenta la historia de la relación establecida entre un ex-jugador de fútbol mexicano afincado en New York, cuya carrera se vio truncada dramáticamente unos años atrás, y una norteamericana que se encuentra sola, embarazada y sin trabajo. Los fuertes lazos familiares de uno contrastan con el desarraigo familiar de la otra, y a través de esta historia se nos muestra un retrato de una familia de emigrantes mexicanos integrados en la sociedad estadounidense.

Esta es la primera producción de Metanoia Films, una productora creada por el propio protagonista de la película, el actor Eduardo Verástegui, junto con el director Alejandro Monteverde y el productor Leo Severino. Por otra parte resulta curioso que también es la primera película para su distribuidora en España European Dreams Factory. Un buen comienzo para las respectivas andaduras de ambas empresas por el complejo panorama cinematográfico internacional.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Vuelta a la ficción



Tras varios cortos documentales Galax Pictures se encuentra en plena producción de un nuevo corto de ficción: El Paladín, una historia sobre la lealtad. Los dos anteriores cortos, aun disponibles en la web oficial, eran thrillers pero esta vez la historia será contada en clave de drama.

El próximo fin de semana se publicará el trailer y el corto llegará, si todo va bien, a primeros de diciembre.

domingo, 26 de octubre de 2008

Actores fetiche


La empatía creada entre actor y director ha dado lugar a grandes colaboraciones en la historia del cine. Muchos grandes directores han trabajado con un mismo actor de protagonista en diversas ocasiones. Hace poco hablaba de George Clooney, el cual ha trabajado con Steven Soderberg varias veces, concretamente en seis películas: Un romance muy peligroso (Out of sight, 1998), Ocean's Eleven (2001), Solaris (2002), Ocean's Twelve (2004), El buen alemán (The good german, 2006) y Ocean's Thirteen (2007). También hay que reconocer que el haber hecho una saga hace que aumente considerablemente el número de colaboraciones, como ocurre con Steven Spielberg, que ha dirigido cuatro veces a Harrison Ford, pero siempre con el mismo personaje en las cuatro entregas de Indiana Jones. Por otra parte los actores que más han trabajado con él en diferentes papeles han sido Richard Dreyfuss y Tom Hanks con tres películas cada uno a las órdenes del Rey Midas de Hollywood, a saber Tiburón (Jaws, 1975), Encuentros en la Tercera Fase (Close Encounters of the Third Kind, 1977) y Always (1989) con Dreyfuss y Salvar al soldado Ryan (Saving private Ryan, 1998), Atrápame si puedes (Catch me if you can, 2002) y La terminal (The terminal, 2004) con Hanks.

Pero el que se lleva el gato al agua en esto de contar siempre con un mismo actor es Martin Scorsese, que ha contado con Robert de Niro como protagonista en ocho películas: Malas calles (Mean streets, 1973), Taxi Driver (1976), New York, New York (1977), Toro Salvaje (Raging Bull, 1980), El rey de la comedia (The king of comedy, 1982), Uno de los nuestros (Goodfellas, 1990), El cabo del miedo (Cape fear, 1991) y Casino (1995). En sus últimas películas Scorsese se ha decantado por Leonardo di Caprio como protagonista de sus historias y hasta ahora han trabajado juntos en Gangs of New York (2002), El aviador (The aviator, 2004) e Infiltrados (The departed, 2006), esta última con la que consiguió finalmente el Oscar a Mejor Director.

Dentro de los tándem actor/director entre los clásicos cabe citar a Billy Wilder con Jack Lemon, que trabajaron juntos en siete películas: Con faldas y a lo loco (Some like it hot, 1959), El apartamento (The apartment, 1960), Irma la Dulce (Irma la Douce, 1963), En bandeja de plata (The fortunate cookie, 1966), ¿Qué pasó entre mi padre y tu madre? (Avanti!, 1972), Primera plana (The front page, 1974) y Aquí un amigo (Buddy buddy, 1981).

domingo, 19 de octubre de 2008

En busca de la identidad


El pasado mes de junio se estrenó Ella es el partido (Leatherheads, George Clooney 2008), una comedia romántica rodada al estilo de las comedias clásicas de los años 30 y 40, en la línea de Frank Capra o Howard Hawks. Concretamente la presentación del personaje de Reneé Zellweger es tal cual la de Rosalind Russell en Luna nueva (His girl friday, Howard Hawks 1940), en la que una periodista entra en la redacción en la que ella es la única mujer y sabe seguir el juego de los chascarrillos masculinos con sus colegas de trabajo.

Ella es el partido cuenta la historia de un jugador veterano (Clooney) de la liga profesional de fútbol americano en los años 20, que decide fichar a una estrella del fútbol universitario para reflotar el equipo que se ha quedado sin finaciación. Por otra parte una periodista (Zellweger) trata de profundizar en la verdad sobre la joven estrella que, además de ser buen jugador, se ha convertido en un héroe de guerra tras su participación en la I Guerra Mundial.

La película tiene diálogos muy ágiles y la recreación de la época en que se desarrolla es muy minuciosa. También atiende muy bien a los detalles de trasfondo sobre la sociedad del momento, como la Ley Seca o los cambios que se producían en la Liga de Fútbol Profesional con la inclusión de reglas que hasta entonces no existían.

George Clooney busca su identidad como director. Ha dirigido tres largometrajes que conceptualmente se parecen bastante entre sí, ya que tienen en común el interés del director por la revisión socio-política de Estados Unidos en épocas pasadas, pero todos muy diferentes entre sí en cuanto al tratamiento cinematográfico se refiere . En su ópera prima Confesiones de una mente peligrosa (Confessions of a dangerous mind, 2002) denota una clara influencia de Steven Soderberg, con quien ha trabajado en varias ocasiones, especialmente en lo que se refiere a la estética de la película; la fotografía y la puesta en escena. Se trata de una comedia negra ácida sobre la biografía de un showman metido a espía para la CIA. Con Buenas noches y buena suerte (Good night and good luck, 2005) cambia de registro metiéndose en el cine político basado en hechos reales, y apostando por una fotografía en blanco y negro que dé mayor realismo, o incluso un cierto aire a documental. En su tercera incursión como director vuelve a dar otro cambio de rumbo con esta comedia de corte clásico. De las tres quizá la menos agraciada fuese la primera, pero está claro que no todo el mundo puede tener un Ciudadano Kane como ópera prima.

lunes, 13 de octubre de 2008

La relatividad del tiempo


En 1905 Albert Einstein publicó su Teoría de la Relatividad Especial. En ella se introdujo el concepto de la curva espacio-tiempo, de manera que el tiempo y el espacio no se podían considerar como dos magnitudes por separado, sino que están relacionadas entre sí. De esta manera se introduce el concepto de que el tiempo es relativo. Si el espacio viene definido por tres dimensiones, el espacio-tiempo tendría cuatro dimensiones, siendo el tiempo la cuarta dimensión, y este concepto es el que ha alimentado uno de los motores más importantes de la ciencia ficción en el siglo XX, tanto en cine como en literatura: los viajes en el tiempo.

Conceptualmente se pueden plantear dos premisas: una según la cual nada está escrito y cualquier alteración en el pasado repercute en nuestro presente y en el futuro. La otra premisa dice lo contrario, que hagamos lo que hagamos no podemos cambiar el futuro.

Sobre la primera premisa cabe destacar la trilogía Regreso al futuro (Back to the future, Robert Zemeckis 1985, 1989 y 1990). Indaga en como los cambios en el pasado influyen en el futuro a través de una historia familiar, en la que un adolescente de los 80 viaja a los 50 interfiriendo en el momento en que sus padres se enamoraron, y claro, si no hace que se junten él desaparecerá de la existencia. En la segunda parte vemos como con información del futuro se pueden cambiar los acontecimientos dando lugar a una realidad alternativa. Una respuesta a la típica pregunta de "¿y si en aquella ocasión hubiera hecho esto en vez de esto otro?". Y finalmente la tercera parte es un viaje al legendario oeste donde el protagonista conoce a sus antepasados.

Para la segunda premisa hay otra saga interesante como es Terminator (James Cameron, 1984), en la que una sociedad futura controlada por las máquinas envía al pasado a un cyborg (Arnold Schwarzenegger) para matar a la madre del futuro líder de la resistencia de los humanos en guerra contra las máquinas para evitar que éste nazca, pero también la resistencia envía a un protector. En Terminator 2. El juicio final (Terminator 2: Judgment Day, James Cameron 1991) es al propio John Connor, líder de la resistencia, a quien pretenden eliminar enviando a un nuevo ejecutor, muy sofisticado, y un nuevo protector, Schwarzenegger haciendo de bueno esta vez. Hay una tercera parte sobre el momento en que las máquinas toman el control, Terminator 3: La rebelión de las máquinas (Terminator 3: Rise of the machines, Jonathan Mostow 2003) que tendrá su continuación en 2009 con Terminator Salvation, en la que Christian Bale dará vida a John Connnor.

La premisa de que se haga lo que se haga el futuro está escrito y no podemos cambiarlo también es explorada en la muy interesante Doce monos (Twelve Monkeys, Terry Gilliam 1995), remake del cortometraje La jeteé (Chris Marker, 1962), en la que un grupo de científicos en el futuro envía a Bruce Willis a nuestros días para investigar las causas de la epidemia que ha devastado a la humanidad. El propio Gillian había dirigido anteriormente Los héroes del tiempo (Time bandits, 1981), en la que un niño recibe la visita de unos duendes que se dedican a robar tesoros de distintas épocas valiéndose de un mapa que marca los agujeros que hay en el tiempo. Esto nos lleva a otro enfoque de las películas sobre viajes en el tiempo. Hasta ahora he expuesto películas que explotan la idea de un viaje temporal gracias a la tecnología, pero también se ha explotado la idea de las aperturas accidentales o naturales de agujeros en el tiempo. Además de Los héroes del tiempo, también cabe citar Biggles (John Hough, 1986) en la que un publicista de los 80 y un piloto de biplano en la I Guerra Mundial, son almas gemelas y cuando uno de los dos está en peligro el otro se traslada espontáneamente en el tiempo para ayudarlo. Evidentemente el piloto es el que más ayuda necesita por lo que el publicista se ve cuando menos se lo espera en el campo de batalla de la Gran Guerra. Otro ejemplo, y cambiando de género, es Kate & Leopold (James Mangold, 2001), una comedia romántica en la que un agujero en el tiempo hace que una mujer moderna del siglo XXI conozca a un elegante aristócrata del siglo XIX. Protagonizan Meg Ryan, Hugh Jackman y Liev Schreiber.

En definitiva el cine permite plasmar todas las hipótesis sobre qué pasaría si pudiéramos viajar en el tiempo, ya sea voluntariamente, por accidente, para cambiar las cosas, o para no cambiar nada. Todo es posible siempre y cuando esté planteado con solidez y coherencia.

lunes, 6 de octubre de 2008

Hace 200 años


Tras un año lleno de exposiciones y diversos actos culturales en conmemoración del Bicentenario del 2 de Mayo, llega a la cartelera Sangre de Mayo (José Luis Garci, 2008). La película está inspirada en los Episodios nacionales de Benito pérez Galdós, y nos muestra, a través de la historia de amor entre dos jóvenes que luchan por estar juntos, la vida en Madrid en los albores del levantamiento del pueblo español contra los invasores franceses. Un retrato de la época en todos sus círculos sociales: las conspiraciones palaciegas en El Escorial, el motín de Aranjuez, las conversaciones de taberna en el Madrid más castizo, etc.

Como ya es habitual en Garci, los escenarios y la fotografía son de una pulcritud y elegancia que rozan la perfección. Fotografiada en tonos cálidos, Sangre de Mayo es un fresco histórico muy agradable de ver, con un profundo respeto hacia el público por parte de su director, lo cual hace de ella un película testimonial sobre la celebración del Bicentenario apta para ser disfrutada por todo tipo de público.

Garci se enfrenta por primera vez al reto de dirigir secuencias de acción con tintes épicos, y la verdad es que sale bien parado de la aventura. La combinación de la imagen ralentizada y el uso adecuado de la música consiguen una secuencia muy lograda para alcanzar el clímax de la película. Sin embargo toda la narrativa hasta el momento cumbre es más propia de una película más bien intimista, de corte clásico, sobre los conflictos de sus personajes, en la línea habitual del cine de su autor. La veteranía es un grado y a Garci se le nota que domina el medio, que conoce los elementos y los sabe utilizar.

Entre los actores encontramos a los actores de reparto habituales de Garci, como Carlos Larrañaga, Enrique Villén, Jorge Roelas o Miguel Rellán, y en el papel femenino protagonista repite Paula Echevarría, que había protagonizado también Luz de domingo. El protagonista masculino corresponde a Quim Gutiérrez que trabaja a las órdenes de Garci por primera vez y no lo hace mal. No compone un personaje inolvidable pero hace una interpretación muy correcta. Entre los personajes secundarios destacaría como actor a Carlos Larrañaga, que interpreta a un veterano y cínico cómico de teatro, y como actriz a Lucía Jiménez, en el rol de una mujer castiza con mucha garra.

En definitiva una película muy notable, de factura impecable y con un reparto excelente que recrea el Madrid de 1808 con una verosimilitud aplastante y ofrece al espectador una visión de la sangrienta tragedia sin detalles escabrosos ni morbosos. Muestra los hechos sin herir sensibilidades para que todo el mundo pueda disfrutar de la conmemoración del Bicentenario en el cine.

lunes, 29 de septiembre de 2008

¡Esto es la guerra!


Una estrella de acción en decadencia, un actor del método ganador de cinco Oscars, y un cómico en permanente estado de alucinación, son fichados para rodar en la jungla una epopeya bélica de gran presupuesto sobre Vietnam, dirigidos por un director novato que no es capaz de controlar a tanto divo junto.

Así arranca Tropic Thunder (Ben Stiller, 2008), una comedia disparatada con alto presupuesto en efectos especiales que ridiculiza toda la frivolidad de las estrellas de Hollywood y la prepotencia amoral de los grandes productores, además de parodiar el cine bélico sobre Vietnam y el cine de acción en general.

Protagoniza el propio Stiller secundado por Robert Downey Jr. y Jack Black. Aunque los tres están geniales en sus respectivos papeles, acaba destacando Downey, que este año, tras Iron Man, parece que está en racha. En papeles secundarios encontramos a un correcto Mathew McConaughey y unos sensacionales Nick Nolte y Tom Cruise, este último como productor gordo, calvo y desagradable.

Abundan los diálogos cómicos con exceso de tacos, el humor negro, humor escatológico, humor absurdo, humor gamberro,...gags para todos los gustos. El único tipo de humor que no hay es el refinado humor británico.

De lo que no hay duda es que en Hollywood saben reírse de sí mismos. Como antecedentes tenemos por ejemplo Como conquistar Hollywood (Get shorty, Barry Sonnenfeld 1995) en la que un matón de la mafia de Miami (John Travolta) debe ir a cobrar unas deudas a un productor de Hollywood (Gene Hackman) y le acaba cogiendo gusto al mundillo del cine. Otra comedia no satírica pero sí ridiculizante es In & out (Frank Oz, 1997) en la que la apacible vida de un profesor de pueblo (Kevin Kline) se ve alterada cuando un antiguo alumno suyo gana un Oscar por interpretar a un soldado gay y se lo dedica a su profesor, en una delirante gala de los Oscar.

En definitiva Tropic Thunder es una nueva película de las que retratan la industria del cine por dentro, en este caso en clave de comedia satírica, y quizá sea la mejor película de Ben Stiller hasta la fecha en su triple faceta de guionista/director/actor.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Una reflexión sobre el cine español


El cine español no va bien y eso es un hecho irrefutable. Lo confirman las cifras de taquilla, la opinión del público y algunos sectores de la crítica. Se han dado muchas opiniones sobre la posible raiz del problema, como la escasa distribución, el exceso de producción norteamericana en las carteleras, la falta de inversión de las televisiones en el cine, tanto para coproducir como para emitir, e incluso se ha atacado a la industria del doblaje, pero el problema persiste.

Lógicamente los exhibidores, distribuidores y canales de televisión son empresas privadas y como tales deben invertir su capital en algo que les reporte beneficios porque de lo contrario acaban quebrando. Deben invertir en algo vendible, y si no invierten más en películas españolas por encima de películas de Hollywood es porque han comprobado que no obtienen los mismos beneficios. Al público tampoco se le puede obligar a ver algo que no quiere, hay que ofrecerle algo que le interese.

Sin embargo me consta que hay gente a la que le gusta el cine que actualmente se hace en España. Las películas que se hacen en este país tienen su público fiel. ¿Cuál es el problema entonces? Desde mi punto de vista la raiz del problema es la falta de variedad en los contenidos.

La sociedad española es muy diversa, y la gente tiene distintos gustos. El problema en el cine español es que casi todas las películas que se producen van destinadas a un mismo tipo de público. Cuentan el mismo tipo de historias, con los mismos tipos de personajes y desde un punto de vista muy parecido. Eso gusta a quienes se identifican con esas historias, esos personajes o ese punto de vista del director, pero está claro que no gusta a todo el mundo lo mismo.

La solución, por tanto, está en diversificar los contenidos, hacer películas para todos los gustos. Si se producen, por ejemplo, 100 películas al año y todas van enfocadas al mismo público es obvio que no todos van a ver las 100, verán un par de ellas, pero si en vez de 100 cortadas por el mismo patrón se hicieran 20 para contentar a unos, otras 20 para contentar a otros, otras 20 para otros y así sucesivamente, habría más películas españolas con beneficios en taquilla.

El cine americano estrena muchas películas y no todo el mundo las ve todas, pero todo el mundo va a ver una película americana porque siempre hay alguna para cada gusto, para quienes disfrutan de los blockbuster, del cine independiente, de historias trascendentales, de historias intrascendentes, etc. Sin embargo las películas españolas al estar todas enfocadas para un mismo gusto, sólo aquellas personas a las que les guste irán a ver alguna película de las que se estrenan y las demás se quedan sin público.

Mucha gente sale de marcha por las noches pero no todo el mundo va a los mismos sitios. Hay diferentes bares o locales con distintos ambientes para agradar a todos los gustos, de manera que cada uno se va a tomar la copa al sitio que más le guste o en el que se sienta más cómodo. Si en el cine hubiera películas españolas para todos los gustos todo el mundo iría a ver una película española, cada uno la que más le guste. Pero claro, si todas son iguales, los que les guste irán a una o dos y los demás van a ver una extranjera o simplemente no van al cine. Si sólo se produjera una película española al año se entendería que no todo el mundo fuese a verla, pero produciéndose cien creo que es factible generar una oferta cinematográfica que atraiga más público a las salas.

El cine es un arte, el séptimo concretamente, pero para hacer una película se requieren medios técnicos industriales muy costosos. Por tanto una película es un producto industrial, de contenido artístico, pero un producto industrial al fin y al cabo y como tal debe ser gestionado. Cuando un producto tiene mucho coste y no genera beneficios está condenado a desaparecer. Por ello es importante gestionarlo bien y cualquier producto sobrevive siempre y cuando tenga consumidores, pero a éstos hay que darles lo que necesitan para ganarse su confianza.

domingo, 14 de septiembre de 2008

De Dinamarca a USA


Tras el potente drama Después de la boda, la directora danesa Susanne Bier debuta en Hollywood de la mano de Dreamworks con el drama Cosas que perdimos en el fuego (Things we lost in the fire, 2007). Aunque se presentó en el Festival de San Sebastián el año pasado no se estrenó en las salas comerciales españolas hasta abril de este año.

La historia es la de una mujer con dos niños que se queda viuda y acoge en su casa al mejor amigo de su marido, un drogadicto en proceso de desintoxicación al que ella siempre había dado la espalda. Se teje así una maraña de emociones contenidas que incluyen sentimiento de culpa, búsqueda de redención, superación de la tragedia de perder a un ser querido en una situación violenta, sentimientos confusos, toda una montaña rusa emocional que gira en torno a una muerte repentina.

Halle Berry está muy correcta, hace una interpretación que no se puede reprochar pero tampoco es para elevar a los altares. Benicio del Toro en cambio llena la pantalla, hace un papel sensacional, demostrando una vez más que es un actor como la copa de un pino.

La película globalmente es poderosa pero tiene las emociones muy contenidas, quizá demasiado, lo que hace que pueda resultar algo fría, especialmente si se compara con Después de la boda, ya que es inmediatamente anterior y tienen un tono muy parecido, por lo que la comparación resulta casi inevitable. Quizá ese punto de frialdad pueda venir por una cierta dispersión de estilo, ya que se trata de una película propia del cine independiente americano apadrinada por un gran estudio y rodada al estilo post-dogma europeo. Una mezcla conceptual interesante pero complicada.

No obstante podemos concluir que Susanne Bier ha tenido un desembarco en la meca del cine bastante digno y la película es sin dudas un drama muy humano, muy poderoso y resuelto con eficacia.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Puro western


Con un año de retraso, por problemas de distribución, se estrenó la semana pasada en España El tren de las 3:10 (3:10 to Yuma, James Mangold 2007). Cuenta la historia de una granjero que, agobiado por las deudas, se ofrece para acompañar a la patrulla que debe llevar a un pistolero al tren que lo trasladará a la prisión de Yuma.

Un sólido western bien planteado por el director de la interesante Cop Land (1997), y con un buen tour de force interpretativo entre Christian Bale y Russell Crowe. Los personajes son muy interesantes: Bale encarna a un honrado granjero cojo que no sólo debe luchar por pagar sus deudas económicas sino que además debe demostrar a su hijo mayor que su padre es un héroe, un hombre de verdad, ya que el adolescente ve a su progenitor como un pobre diablo. Por otra parte Crowe interpreta a un frío y rápido pistolero que encabeza una banda de forajidos y que, tal como reconoce el propio personaje, está "podrido por dentro", pero aun le queda algún resquicio de humanidad como para saber respetar a la gente con principios como el granjero.

Una historia de coraje y búsqueda de la dignidad perdida en un ambiente western muy conseguido. No pretende homenajear, ni recuperar a un género poco frecuente en las carteleras; es un western hecho en serio y sin complejos, como si rodar películas del oeste fuese lo más habitual. Tiene todos los ingredientes del salvaje oeste: tiroteos, persecuciones a caballo, ganaderos, pistoleros, sheriff y ayudantes, paisajes espectaculares, etc. En cuanto al ritmo narrativo se puede dividir en tres partes: tiene un comienzo trepidante que atrapa al espectador, luego se desinfla un poco, y en el tercio final remonta el vuelo para culminar con un clímax propio de una buena película, que es con la sensación que uno sale del cine.

Cabe destacar también la estupenda música de Marco Beltrami, muy adecuada. La película es un remake del film homónimo de 1957 dirigido por Delmer Daves y protagonizado por Glen Ford y Van Heflin.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Un turista en Alcalá


Hace unos meses fui a Alcalá de Henares en plan turista con mi cámara de vídeo, y esas imágenes han dado pie a la nueva producción de Galax Pictures; ya está disponible en la web La cuna de un genio.

Las imágenes están acompañadas por música barroca, y pensé en un principio en algo de la misma época en que se publicó El Quijote, que es de inicios del Barroco. Sin embargo estamos hablando de la obra cumbre de la literatura española, así que me parece más adecuado que la música sea parte de la obra cumbre del periodo, por lo que escogí algunas piezas de Johann Sebastian Bach, que más tardío que El Quijote pero está considerado como lo máximo en música barroca.

El corto dura casi cuatro minutos y se trata de dar simplemente unas pinceladas de la importancia histórica y cultural que tiene la ciudad de Alacalá de Henares.

Espero que lo disfruten.

martes, 2 de septiembre de 2008

Imaginación al poder


Vuelve el diablo diablo ignífugo que lucha contra las fuerzas del mal. Hellboy II: El ejército dorado (Hellboy II: The Golden Army, Guillermo del Toro 2008) trata precisamente de lo que dice el título, hay un ejército exterminador dormido desde hace siglos al que el malo de turno pretende despertar para destruir a la humanidad, y Hellboy debe evitarlo.

Película de entretenimiento puro y duro, con mucha acción y humor. El universo fantástico recreado por su director goza del presupuesto adecuado para que luzca en todo su esplendor. Son especialmente destacables la secuencia del mercado Troll, en cuanto a diseño de producción se refiere, y la escena de la borrachera entre Hellboy y su amigo Abe, ambos pasando por problemas sentimentales, en lo que se refiere a tratamiento de personajes.

La película mantiene la potencia visual de la primera parte pero servida con más medios técnicos. Sin embargo su precedente gozaba de una mayor evolución de los personajes por narrar el origen de los mismos, mientras que en esta secuela se cuenta simplemente una aventura más del agente paranormal y su equipo. De lo que no cabe duda es que el director hace alarde de una imaginación desbordante en cuanto a lo que puesta en escena y diseño de producción se refiere.

Es una película entretenida y muy bien hecha, pero que no va más allá de lo evidente. Así como otros títulos recientes, como Iron Man o El Caballero Oscuro, tenían algo en la historia o en el personaje que las hacía atractivas para cualquier tipo de público, debo admitir que Hellboy II, no se hace tan recomendable para cualquiera sino más bien para fans del personaje, de los comics en general o de la imaginería visual de Guillermo del Toro.

sábado, 30 de agosto de 2008

No limits


Si anteriormente defendía El caballero oscuro como una muy buena película por encima de la media en estrenos veraniegos, lo mismo debo decir de Wall-E (Andrew Stanton, 2008). La nueva película de Pixar se encuentra entre las mejores de su filmografía, y de lo mejor que se ha estrenado este año. Entré en el cine sin demasiadas expectativas, simplemente con curiosidad por ver una película de animación con poco diálogo, sin embargo el robot basurero, del que no esperaba muchas sorpresas debido a su evidente parecido con Número 5 de Cortocircuito (Shortcircuit, John Badham, 1986), acabó por cautivarme. Me resultó tan entrañable como E.T. (Steven Spielberg, 1982), y eso es poner el listón muy alto.

La odisea de un robot de limpieza que se enamora de una robot sonda y por ella viaja más allá de los confines del espacio, literalmente hablando. Escenas como la del baile espacial, y algunas otras, son pura poesía en imágenes.

Es una película para todos los públicos en el más amplio sentido, ya que goza del ritmo necesario para no aburrir a los niños y prescinde de los típicos personajes enloquecidos de verborrea rápida y excesiva que a veces estresan a los adultos en este tipo de películas. El humor es más visual que oral. Los diálogos son los estrictamente necesarios para contar la historia sin lastrar el ritmo. Todo lo que puede explicar con meridiana claridad a través de la imagen sin diálogo, lo hace. Por ello es una película muy visual, lenguaje cinematográfico en estado puro.

Técnicamente pulveriza los límites de la animación en 3D. Quien creía haber visto todo en este tipo de animación que vaya a ver Wall-E. Es impresionante desde el primer fotograma al último. Pixar demuestra una vez más su virtuosismo en técnicas de animación por ordenador.

Así es Wall-E, tierna, romántica, divertida y emocionante. Es en definitiva una gran película.

domingo, 24 de agosto de 2008

¡BATMAN!


El caballero oscuro (The dark knight, Christopher Nolan 2008) no sólo es de las mejores entregas cinematográficas de Batman, junto con Batman begins (Chistopher Nolan, 2005), y no sólo es la película del verano sino que además es una muy buena película a todos los niveles. Al inicio parece que va a ser una película de acción más, incluso se permite algún chiste malo que no hace presagiar nada bueno. Sin embargo llega un punto en la película en que la trama empieza a complicarse, hay giros de guión, se va haciendo cada vez más oscura y sin que uno se dé cuenta acaba totalmente absorbido por la atmósfera tan inquietante y oscura que recrea la película. Si hubiese que definir la película con una sola palabra diría que es "absorbente".

La trama se mueve continuamente en el debate sobre el concepto de héroe y en el límite difuso entre el bien y el mal. El Joker es un sociópata cuya única función es crear el caos, y para combatirlo se generan dos frentes: uno encarnado por el fiscal Harvey Dent que combate el crimen con la ley en la mano, y por otro lado la justicia de Batman que opera al margen de la ley cuando ésta se hace insuficiente para encerrar a los criminales. Dos frentes que a veces chocan pero que se complementan en su lucha contra el mal.

El virtuosisnmo visual de Nolan es manifiesto. Los efectos especiales son espectaculares y verosímiles, algo cada vez menos frecuente en la películas basadas en comics y en las de acción en general. El diseño de producción está muy logrado y la música es muy adecuada.

Respecto a los pesonajes, Christian Bale interpreta a Bruce Wayne con la misma solidez que en Batman begins aunque su protagonismo en la historia se ve mermado respecto a su precedente. El personaje de Rachel creo que ha ganado solidez al sustituir a Katie Holmes por Maggie Gyllenhal. El trazado más interesante en cuanto a evolución del personaje lo lleva Harvey Dent, interpretado espléndidamente por Aaron Eckhart, y la estrella de la fiesta, el motor de todos los conflictos desarrollados en la trama, es sin dudas el Joker, un personaje siniestro y pasado de vueltas magistralmente interpretado por el tristemente fallecido Heath Ledger. La guinda de este estupendo pastel interpretativo la ponen los secundarios de lujo que retoman sus personajes de Batman begins con la misma eficacia y ese buen hacer de los grandes veteranos: Michael Caine, Morgan Freeman y Gary Oldman.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Música, Maestro...


El uso de la música de grandes compositores de todos los tiempos en el cine es bastante notable. Uno de los máximos exponentes quizá haya sido Stanley Kubrick con el uso de música Clásica en 2001:Odisea del espacio (2001: A space odyssey, 1968) o en Barry Lyndon (1975), con piezas muy selectas de nombres como Mozart, Beethoven, Haydn, etc. También la música Romántica ha tenido su protagonismo, como Las Walkirias de Wagner en Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979), y entre los compositores de la primera mitad del siglo XX cabe destacar a Carl Orff por el importante papel que jugó su obra cumbre Carmina Burana (1937) en la adaptación de la leyenda artúrica Excalibur (John Boorman, 1981).

Sin embargo el cine no sólo ha utilizado la obra de estos genios como herramienta para acompañar imágenes sino que en ocasiones también ha recreado la vida, parcial o total, de estas personas, entre las que destaca Amadeus (Milos Forman, 1984) sobre la vida de Mozart. Una de las últimas que se han realizado ha sido Copying Beethoven (Agnieszka Holland, 2006), en la que Ludwig Van Beethoven está componiendo su Novena Sinfonía y necesita un copista urgentemente. La escuela de Viena le manda a su mejor estudiante, una chica joven que aspira a ser compositora y ve una gran oportunidad al trabajar con el extravagante y complicado genio. Las interpretaciones son formidables, tanto la de Ed Harris en el papel de Beethoven como la de Diane Kruger en el rol de la copista Anna Holtz. La secuencia del estreno de la Novena Sinfonía es sencillamente sublime, cargada de emociones. Los diálogos a lo largo de todo el metraje son muy interesantes, haciendo incapié en dos aspectos fundamentalmente: por un lado las ideas de Beethoven respecto a la Fe cristiana; él considera la música es el lenguaje de Dios, y por tanto se mueve contínuamente entre el respeto y la irreverencia hacia la Iglesia, ya que se considera un privilegiado por ser una especie de enviado de Dios. Por otro lado es muy interesante el debate entre el arte cerebral y el arte visceral. El genio arrebatado y emocional del maestro contrasta con el frío academicismo de la aspirante a compositora.

En definitiva una película totalmente recomendable. Como precedente en el cine cabría citar Amor Inmortal (Inmortal Beloved, Bernard Rose 1994), sobre la investigación de la identidad del amor secreto de Beethoven una vez fallecido. Sigue un esquema narrativo en la línea de Ciudadano Kane (Citizen Kane, Orson Welles 1940): comienza la película con el entierro del protagonista y un periodista comienza la investigación reconstruyendo así la vida del difunto en clave de flashbacks. A Beethoven lo interpreta en esta ocasión Gary Oldman.

sábado, 2 de agosto de 2008

La familia O'Connell en acción

Este año no hay estreno de Michael Bay en los blockbusters veraniegos, pero no importa, llega La Momia: La tumba del Emperador Dragón (The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor, Rob Cohen 2008). El matrimonio de aventureros Rick y Evelyn O'Connell viven retirados en su mansión londinense, con añoranza de las emociones fuertes. Mientras tanto su rebelde hijo Alex ha plantado sus estudios para ir a una excavación arqueológica donde encuentra la tumba de un emperador chino sobre el que había caído una terrible maldición 2000 años atrás.

Tercera entrega de la saga iniciada en 1999 con La Momia (The Mummy) y continuada en 2001 con El regreso de la Momia (The Mummy returns), ambas escritas y dirigidas por Stephen Sommers, que en esta ocasión participa solamente en la producción. La segunda parte había sido un poco decepcionante por reiterativa, ya que revivía de nuevo la misma momia, a pesar de introducir también la historia del Rey Escorpión, y abusaban descaradamente de los efectos digitales, así que uno salía con la sensación de haber visto más de lo mismo pero rizando el rizo. Con esta nueva entrega la cosa cambia porque el escenario es diferente, ahora es la China de 1947, la momia es otra y los personajs han evolucionado; han pasado varios años y ahora los O'Connell tienen un hijo en la universidad y se desarrollan los clásicos conflictos generacionales entre padres e hijos. La acción corre a raudales y los efectos digitales están a la altura de las circunstancias. Hay tiros, persecuciones, luchas de espada chinas, explosiones, avalanchas...de todo.

Antes comentaba que el director ya no es el mismo, esta vez es Rob Cohen, responsable entre otras de Dragonheart (1996), Pánico en el túnel (Daylight, 1996), A todo gas (The fast and the furious, 2001) o XXX (2002). El protagonista sigue siendo Brendan Fraser y el cómico papel de su cuñado lo sigue haciendo con soltura John Hannah, pero se ha producido un cambio en la actriz que interpreta a la chica de la película: Rachel Weisz ha sido sustituida por Maria Bello, que no lo hace nada mal. El emperador momificado lo interpreta Jet Li, con su habitual toque de máquina de matar frío y despiadado, y también cuenta con la presencia de Michelle Yeoh, en un rol místico de cierto parecido al que hizo en Tigre y Dragón (Wo hu cang long, Ang Lee 2000).

En resumen La Momia: La tumba del Emperador Dragón es una entretenida y refrescante película de aventuras para disfrutar toda la familia en una calurosa tarde de verano.

domingo, 27 de julio de 2008

Renovarse o morir

La imagen es una identidad y es bueno conservarla a lo largo del tiempo. Si se renueva demasiado se llega a perder la identidad. Sin embargo lo que sí es importante es la presentación, el formato, ofrecer la misma imagen de formas diferentes, a ser posible siempre mejorando, claro está, aunque no siempre se consigue.

Siguiendo esta idea he renovado el formato del dominio de Galax Pictures. He intentado que sea más fácil la navegación y he aumentado los contenidos con una página de mi perfil y el acceso a otros lugares de la web donde Galax se encuentra, como en YouTube o Facebook. En esta misma línea he modificado la lista de enlaces en este blog, de forma que la he separado en "Amigos de Galax" y "Galax en la red".

Como la intención de renovarse es agradar a los usuarios, sería interesante que opinárais sobre si os gusta más el nuevo formato o el antiguo. Para quien no tenga muy presente como estaba antes, la versión en inglés se mantiene con el formato antiguo, espero para finales de agosto renovarlo también, pero la versión en español está completamente renovada.

Espero que disfruten de la visita.
GALAX

sábado, 19 de julio de 2008

El doloroso nacimiento de un Estado

En 1971 se publicó el libro ¡Oh Jerusalén! de Dominique Lapierre y Larry Collins sobre la creación del estado de Israel en 1948. Se estrena ahora en España la adaptación cinematográfica de esta obra, ¡Oh, Jerusalén! (O Jerusalem, Elie Chouraqui 2006). El conflicto entre árabes y judíos contado desde la perspectiva de dos amigos de Jerusalén, uno árabe y otro judío, que viven en Nueva York y vuelven a su tierra a tomar parte en la contienda, cada uno con su bando correspondiente. Una historia sobre el poder de la amistad por encima de los conflictos sociales y políticos.

El contenido es muy interesante y su base literaria muy sólida, pero cinematográficamente la película adolece de falta de presupuesto para un proyecto de esta envergadura. Cuenta demasiadas cosas en muy poco tiempo, ya que el metraje es inferior a dos horas, y esto hace que lo cuente todo muy superficialmente y no profundice en ningún aspecto de la historia. Por otra parte el hecho de que pasen tantas cosas tiene como elemento positivo que la película se pase en un suspiro y no quede tiempo para el aburrimiento. La fotografía es buena, con luces muy contrastadas en general, la música adecuada para acompañar las imágenes y los actores muy correctos. En algún momento más emotivo de la película sobresale el protagonista Saïd Taghmaoui. Los efectos especiales se hacen deficientes en ciertos momentos, pero teniendo en cuenta que la película no trata de ser un gran espectáculo sino más bien testimonial sobre los hechos históricos, no parece que los efectos especiales lastren en demasía el resultado final del film. Es por tanto una película agradable de ver, de contenido ineteresante pero que no llega a emocionar por esa dispersión de elementos que no llega a desarrollar en profundidad.

Este mismo conflicto tiene un precedente en el cine con la película La sombra de un gigante (Cast a Giant shadow, Melville Shavelson 1966), que cuenta los mismos hechos históricos pero desde la perspectiva de un oficial americano, interpretado por el gran Kirk Douglas, que es destinado al lugar de los hechos como asesor militar para formar un ejército, y se llega a implicar más de lo previsto en la causa por aflorar en él sus casi olvidadas raíces judías.
El enfrentamiento entre palestinos e israelíes, pero unos años después, tiene también su lugar en el celuloide con la mgnífica película Munich (Steven Spielberg, 2005) que cuenta la misión encomendada a un agente del Mossad para vengar el asesinato de 11 atletas judíos por terroristas palestinos en las Olimpiadas de 1972 en la ciudad alemana de Munich.

domingo, 13 de julio de 2008

La lealtad entre amigos

Un escritor afgano afincado en Estados Unidos recibe un día la llamada del padre de su mejor amigo de la infancia, para volver a Afganistán bajo el régimen de los Talibanes . Recuerda entonces aquellos años en Kabul cuando era niño, antes de la ocupación soviética, cuando su mejor amigo era el hijo del sirviente de su padre, un afgano de buena posición. En aquellos tiempos se hacían competiciones de cometas y los dos amigos hacían un tandem magnífico.
Este es el argumento de Cometas en el cielo (The kite runner, Marc Forster 2007). La película es la adaptación de la novela homónima de Khaled Hosseini. Se dan emociones muy auténticas entre los críos; la cobardía del niño acomodado, del que su padre se avergüenza por ser tan apocado, y el coraje del hijo del sirviente que defiende fervorosamente a su amigo y le guarda una lealtad basada más en la amistad que en la relación de vasallaje.
La música es del español Alberto Iglesias y estuvo nominado al Oscar a mejor patitura original. Una partitura basada en el mestizaje rítmico de diferentes culturas que acompaña espléndidamente las imágenes, especialmente las espectaculares secuencias protagonizadas por el vuelo de las cometas.
El director está demostrando una gran versatilidad, ya que con una corta filmografía cuenta en su haber con películas tan dispares como Monster's Ball (2001), durísima película que le valió el Oscar a mejor actriz para Halle Berry, Descubriendo Nunca Jamás (Finding Neverland, 2004), biopic del autor de Peter Pan, y su próximo estreno será Quantum of Solace (2008), la nueva película de James Bond. Ha tocado diversos temas y géneros y hasta ahora ha salido más o menos airoso de todos sus empeños. Un director del que será interesante seguir su trayectoria.
Un precedente sobre el tema afgano lo tenemos en Kandahar (Safar é Ghandehar, Mohsen Makhmalbaf 2001), que parte de un esquema argumental parecido, una periodista afgana afincada en Canadá recibe una carta de su hermana y acude en su ayuda. El retrato que hace del Afganistán de los talibanes es bastante más duro, en clave de pseudo-documental. Cometas en el cielo es pura ficción y se recrea más en el régimen anterior a la ocupación soviética, y en general prima más la historia de los personajes que la recreación histórica.
En resumen Cometas en el cielo es una estupenda película con una historia interesante, un contenido a nivel de valores humanos muy notable y un tratamiento cinematográfico más que correcto.

jueves, 10 de julio de 2008

Un cineasta llamado Destino

Dice el refrán que "el hombre propone y Dios dispone". No sé si será intervención divina, casualidad, azar o será simplemente el destino, pero lo que es un hecho es que más allá de las decisiones de directores, guionistas y productores, hay grandes momentos del cine que surgieron de las circunstancias en contra de las directrices marcadas por los distintos responsables de los proyectos cinematográficos.
Por ejemplo, la carrera de Harrison Ford. El propio Ford ha asegurado en varias ocasiones que de joven sólo iba al cine para ligar con alguna chica. Más tarde le atrajo lo de actuar por la variedad de trabajo, viajar, etc. Trabajaba de carpintero en los estudios de George Lucas el cual le dio un papel en American Graffiti (1973). En el verano de 1975 George Lucas realizaba el casting para Star Wars (1977) y Ford estaba dando réplica a los actores que acudían a las pruebas. Para el papel de Han Solo no encontraban a nadie adecuado y lo acabó haciendo Ford, a pesar de que Lucas no quería contar con él por haber trabajado ya juntos en American Graffiti, y buscaba caras nuevas. Más tarde pasó algo parecido con En busca del Arca perdida (Raiders of the lost Ark, 1981) en la que en principio Tom Selleck iba a hacer el papel de Indiana Jones, pero su contrato con la serie de televisión Magnum se lo impidió, así que Spielberg le sugirió a Lucas contar de nuevo con Harrison. También una de las secuencias más recordadas de En busca del Arca perdida es fruto del destino: aquella en la que un indivíduo enorme con una espada es abatido con un disparo seco de revólver por Indiana. La escena en principio debía ser una coreografía con el látigo y la espada pero Ford no se encontraba bien ese día y le pidió a Spielberg que si podían terminar pronto, así que Steven le dijo que simplemente le disparase y ya está.
Otra escena mítica es la bofetada que le propina Glen Ford a Rita Hayworth en Gilda (Charles Vidor, 1946), la reacción de Rita caló hondo pero no por una indicación del director o un momento de inspiración de la actriz, sino porque la bofetada fue de verdad y la reacción de Hayworth totalmente real.
Y un rodaje caótico, en el que casi cada día se reescribía el guión y no se sabía muy bien como iba a acabar, dio lugar milagrosamente no sólo a la ganadora de los Oscar de aquel año sino a una de las mejores películas de la historia del cine: Casablanca (Michael Curtiz, 1942).
Groucho Marx tuvo que improvisar pintarse un bigote para una actuación y ese mostacho pintado se convirtió en uno de los signos más característicos de su persona durante el resto de su carrera artística.
De la fusión entre el talento de los autores y los caprichos del destino surge la magia del cine.

jueves, 3 de julio de 2008

Otro tono de verde

El increíble Hulk (The incredible Hulk, Louis Leterrier 2008) es la continuación de Hulk (Ang Lee, 2003). La película de Ang Lee fue una visión muy personal del cineasta, que a mí particularmente me gustó, sobre el personaje del comic, haciendo una película más introspectiva sobre el origen y el drama del personaje, en la que sobresalía la interpretación de Nick Nolte como padre despiadado del protagonista. Tuvo poco éxito, en parte quizá por no ser una adaptación típica de estos comics y por otra parte porque se estrenó como si fuera una película más de superhéroes para niños, con muñecos y demás merchandising, pero lo cierto es que la película para niños no era.
Ahora llega El increíble Hulk en un tono más acorde a lo que el público podía esperar cuando se estrenó la primera: ritmo trepidante y mucha acción plagada de efectos digitales. La historia arranca donde se quedó la anterior, con el general Ross persiguiendo de forma obsesiva a Bruce Banner, pues lo considera propiedad del ejército, mientras el científico, encarnado esta vez por el siempre interesante Edward Norton, huye de sus perseguidores mientras intenta buscar una cura para su problema genético, además de tratar de controlar su furia en todo momento. Convertido en una bestia verde tiene también sus momentos tiernos protegiendo a la mujer que ama. Entre el esquema argumental de la persecución y los momentos en que la bestia genética lucha por defenderse y proteger a su chica, podríamos hablar de una especie de cruce entre El fugitivo y King Kong.
No sólo el director ha cambiado sino también todo el elenco de actores: a Eric Bana lo sustituye Edward Norton, el papel de Elisabeth Ross encarnado por Jennifer Connelly ahora lo hace Liv Tyler, y en el rol del general Ross, Sam Elliot es sustituído por William Hurt.
En definitiva la secuela de Hulk es un entretenimiento muy satisfactorio, pero si alguien quiere algo más de contenido o de introspección entonces le gustará más la primera parte. Cada uno puede elegir el tono de verde que más le guste.

Leer critica El increíble Hulk en Muchocine.net

lunes, 30 de junio de 2008

La fiebre del balón

La noticia del día es que 44 años después España ha vuelto a ganar la Eurocopa. En esta fiebre futbolera es buen momento para recordar algunos títulos que tratan el fútbol en la gran pantalla.
Hace poco se estrenaron los documentales Zidane, un retrato del siglo XXI (Zidane, un portrait du 21e siècle, Douglas Gordon y Philippe Parreno 2006) sobre el famoso jugador, y Real Madrid, la película (Borja Manso, Eloy González y Goyo Villasevil, 2005) sobre el también famoso club.
En ficción cabe destacar en el cine contemporáneo Quiero ser como Beckam (Bend it like Beckam, Gurinder Chadha 2002) sobre una chica india asentada en Londres, que quiere jugar al fútbol a pesar de la oposición de su familia a semejante idea. Keira Knightley, en el papel de la amiga y compañera de equipo de la protagonista, empezó a destacar gracias a esta película. El fútbol femenino ha tenido también representación cinematográfica en el panorama nacional con Las Ibéricas F.C. (Pedro Masó, 1971). Y hablando de cine español, en los últimos años ha habido varias comedias de ambiente futbolístico amateur como Días de fútbol (David Serrano, 2003), o de tercera regional como El penalti más largo del mundo (Roberto Santiago, 2005) con Fernando Tejero de protagonista.
Pero si hay un clásico de fútbol en el cine es Evasión o victoria (Escape to victory, John Huston 1981) en la que durante la II Guerra Mundial un oficial nazi, encarnado por Max Von Sydow, obsesionado con el fútbol propone un encuentro entre la selección alemana y los prisioneros Aliados de un campo de concentración. Sylvester Stallone hace de portero y Michael Caine de entrenador y capitán del equipo. El mítico Pelé juega un papel secundario, y el resto de los jugadores que se lucen durante el encuentro, pero sin frase, son futbolistas de verdad, pertenecientes a diferentes selecciones, que estaban en activo a principios de los 80, cuando se rodó la película. Un gran partido dirigido por un gran cineasta.

domingo, 22 de junio de 2008

Llega el verano

Llega el verano y con él la cartelera se llena de todo lo que cabe esperar en esta era del revival. Este es un pequeño repaso de lo que veremos en los próximos meses:

1. Animación en 3D: comienzan los estrenos este mismo fin de semana con una producción europea; El patito feo y yo (The ugly ducking and me!, Michael Hegner y Karsten Kiilerich), y como las todopoderosas productoras no se podían quedar atrás tendremos en julio el estreno de Kung Fu Panda , de Dreamworks, y en agosto Wall-E ,de Pixar.

2. Series de TV en la gran pantalla: tenemos dos nuevas adaptaciones: una de una serie actual, Sexo en Nueva York (Sex and the City, Michael Patrick King), estrenada este fin de semana, y otra de una serie antigua, Superagente 86, de película (Get Smart, Peter Segal) que llegará a las pantallas en Julio.

3. Secuelas: enlazando con el apartado anterior tenemos en Julio la secuela de otra adaptación de series de TV, X-Files: creer es la clave (X-Files. I want to believe, Chris Carter). También en el séptimo mes del año se estrena Las crónicas de Narnia: El príncipe Caspian (The chronicles of Narnia: Prince Caspian, Andrew Adamson). En agosto siguen las secuelas de aventuras con la tercera entrega de La Momia que lleva por título La momia. La tumba del Emperador Dragón (The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor, Rob Cohen), que cambia de director pero mantiene a su protagonista Brendan Fraser. Y los superhéroes de comics no hay ninguno que no hayamos visto antes: El increíble Hulk (The incredible Hulk, Louis Leterrier), ya en cartel, y en agosto Hellboy II: El ejército dorado (Hellboy II: The golden Army, Guillermo del Toro) y El Guerrero Oscuro (The Dark Knight, Christopher Nolan) como secuela de Batman begins.

domingo, 15 de junio de 2008

La fragilidad del ser humano

M. Night Shyamalan tiene un estilo muy característico a contracorriente. Hace películas en clave de suspense a la antigua usanza, sugiriendo más que mostrando, con un ritmo pausado pero tenso y prescindiendo en la medida de lo posible de los efectos especiales. Y lo más llamativo es que esto lo aplica a temas cinematográficos actuales que suelen tener ritmo trepidante y un montón de efectos especiales. En esta línea ha tratado el tema de los superhéroes de comic dirigiendo a Bruce Willis y Samuel L. Jackson en El protegido (Unbreakable, 2000), las invasiones alienígenas en Señales (Signs, 2002) con Mel Gibson y Joaquim Phoenix de protagonistas, o las historias de fantasmas en El sexto sentido (The sixth sense, 1999), con Bruce Willis y Haley Joel Osment.
Ahora le toca al cine de catástrofes con Mark Wahlberg encabezando el reparto de El incidente (The happening, 2008). En la costa Este de Estados Unidos la gente empieza a suicidarse sin motivo aparente. Todo parece apuntar a una toxina de origen desconocido liberada en el aire. Se pone de manifiesto la fragilidad del ser humano en una situación límite que escapa a su control y toda lógica para explicar el por qué de las cosas. Una lección de humildad a aquellos que piensan que los humanos son lo más grande de la existencia. En la sociedad actual, en la que creemos que nuestra tecnología y nuestra ciencia pueden explicarlo y controlarlo todo, se pueden dar fenómenos naturales inexplicables e incontrolables, un poco en la línea del clásico de Hitchcock Los pájaros (The birds, 1963) en la que sin saber por qué en una pequeña población los pájaros atacan indiscriminadamente a las personas. Curiosamente tanto Hitchcock como Shyamalan han dicho que "es la película más terrorífica que he hecho" en relación a Los pájaros y a El incidente respectivamente.
Por otra parte está la lectura sobre la evolución de los personajes. Los protagonistas son un matrimonio joven con dudas e inseguridades respecto a su relación, que sufre un proceso de fortalecimiento y maduración al compartir juntos una experiencia traumática.
A mí particularmente me gustado y está muy bien llevada, mantiene la tensión todo el metraje, la música de James Newton Howard es excelente y muy bien empleada, pero eso sí que nadie espere giros insospechados de guión en la línea de El sexto sentido o El protegido porque no los hay y se puede llevar una decepción. En este caso es más interesante la lectura que puede extraerse de su contenido que los juegos malabares de la narración.

viernes, 13 de junio de 2008

Décimo aniversario

Hace 10 años tuve la oportunidad de hacer una estancia de tres meses en la isla de Terceira (Azores, Portugal) para realizar unas prácticas. Fue una experiencia estupenda de la que guardo gratos recuerdos y varias cintas de vídeo.
El hecho de este décimo aniversario me ha motivado para rescatar algunas de esas imágenes y compartirlas con quien esté interesado en verlas. Así pues presento la nueva producción de Galax Pictures, Terceira 1998.
Paisajes verdes, fiestas populares y lugares turísticos se dan cita en este nuevo corto documental. Espero que disfruten.

jueves, 5 de junio de 2008

Videoclips

Además de los trailers, otras piezas audiovisuales interesantes para promocionar las películas suelen ser los videoclips del tema central de la banda sonora, especialmente cuando es una canción de artistas con cierto renombre. A veces incluso el videoclip supera a la película, tal es el caso de El especialista (The specialist, Luis Llosa 1994), decepcionante película de acción cuya gran baza promocional fue la de emparejar en la pantalla a Sylvester Stallone con Sharon Stone. La idea del guión es buena, una chica busca vengar el asesinato de sus padres contratando a un especialista en explosivos para que haga el trabajito, y se establece una relación a través del teléfono muy interesante, pero que es del todo malograda por la dirección plana y sosa de Llosa y por una música que no le pega ni con cola. Sin embargo la canción de los créditos finales, Turn the beat around, a cargo de Gloria Estefan es estupenda y el videoclip espectacular, en el que ella canta en la azotea de un edificio de Miami y se ven escenas de la película proyectadas en la fachada de otro edificio.
Un videoclip que está a la altura de la película y muy acorde con la misma es el de Cazafantasmas (Ghostbusters, Ivan Reitman 1984). La pegadiza canción de Ray Parker se promocionó con un videoclip muy divertido en el que varios famosos de la época hacen un cameo poniendo cara de susto al llamar a los cazafantasmas para entonar el estribillo de la canción. Entre estos colaboradores se puede ver a gente como John Candy, Chevy Chase, Teri Garr o Danny de Vito, entre otros. Un videoclip muy ochentero y muy divertido.
Uno que me fascina es el Duran Duran con el tema A view to a kill de la película Panorama para matar (A view to a kill, John Glen 1985), la última película de James Bond interpretada por Roger Moore, en la que el grupo musical juega a los espías mezclando imágenes de ellos en la Torre Eiffel con las imágenes de la espectacular escena de la película en la famosa torre parisina.
Estos videoclips que he nombrado se pueden ver en YouTube.

sábado, 31 de mayo de 2008

¿Uniformados o disfrazados?

Dicen que "el hábito no hace al monje", y esto en el cine, al igual que en la vida real, también es cierto. Un buen vestuario es necesario para crear un personaje creíble, pero no es suficiente para transmitir al público la esencia del personaje, es mérito del actor conseguirlo o no. Pondré dos ejemplos: La Roca (The Rock, Michael Bay 1996) y Terminator 3: la rebelión de las máquinas (Terminator 3: rise of the machines, Jonathan Mostow 2003). Ambas tienen en común un general como personaje secundario pero con un papel clave en la trama de la película.
Ed Harris interpreta al general Hummel en La Roca, y menudo general; no parece un actor sino un oficial de alto rango de verdad. Cada vez que aparece llena la pantalla eclipsando incluso al propio Sean Connery. Tiene un rol decisivo pues es quien organiza todo el tinglado para tomar la prisión de Alcatraz bajo su mando reteniendo a un grupo de turistas como rehenes.
Por otro lado David Andrews interpreta al general Robert Brewster en Terminator 3, que es el responsable de desencadenar la rebelión de las máquinas concediendo demasiado poder de decisión a Skynet, un papel muy relevante en la trama cuya importancia no se transmite al público. No da la sensación, o al menos a mi no me la dio, de ver a un general tomando una decisión trascendental, sino que se ve a un actor disfrazado con un uniforme militar que dice sus frases y nada más. Joe Morton en Terminator 2: el Juicio Final (Terminator 2: Judgement Day, James Cameron 1991) interpreta al informático que diseña a Skynet, un papel decisivo también, y con menos apoyo de vestuario, ya que no hay uniforme sino ropa normal, logra transmitir mejor la relevancia de su personaje en el desarrollo de la historia.
En ambas películas se utiliza un vestuario parecido, son uniformes militares, pero en La Roca vemos a un general uniformado mientras que en Terminator 3 vemos a un actor disfrazado.

domingo, 25 de mayo de 2008

Aventura en estado puro

Vuelve el héroe: Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (Indiana Jones and the kingdom of the crystal skull, Steven Spielberg 2008). Harrison Ford está como pez en el agua en la piel de Indy. Como siempre se crea una aventura fantástica pero con base en misterios arraigados en la religión y la cultura popular; primero fue la búsqueda del Arca de la Alianza, después las historias sobre la secta Thugee en la India, la tercera fue la búsqueda del Santo Grial, y ahora la aventura tiene su base en la ufología moderna, especialmente en el polémico caso Roswell y las teorías alienígenas sobre las Líneas de Nazca en Perú. Han pasado 19 años desde la última aventura y ahora los enemigos en vez de los nazis son los rusos en plena Guerra Fría. Es la era del Macarthysmo en USA, donde hay desconfianza, espías, agentes dobles y un ambiente de inseguridad que se retrata estupendamente en la primera mitad de la película. Hay persecuciones acrobáticas, fenómenos paranormales, insectos letales, pasadizos secretos llenos de telarañas, todos los ingredientes de la saga de aventuras más importante del cine contempóraneo.
La película está rodada con nostalgia, a la antigua usanza, y es de agradecer que de vez en cuando se recupere este espíritu en el cine, el de disfrutar de las películas con ilusión, dejándose seducir por la magia del celuloide.
En definitiva esta cuarta entrega de las aventuras del famoso arqueólogo es un homenaje no sólo a la propia saga sino también a todo el cine de aventuras de todos los tiempos.

domingo, 18 de mayo de 2008

Héroes de guerra

Viendo determinadas películas sobre la II Guerra Mundial, se puede observar que, aunque siempre tendemos a hablar de los héroes de un modo genérico, realmente se pueden diferenciar distintos tipos de héroe.
Por un lado está el típico héroe, patriota, el mejor en la batalla, el más valiente. Un perfil muy frecuente en las películas propagandísticas de la época, como por ejemplo La patrulla del coronel Jackson (Back to Bataan, Edward Dmytryk 1945), en la que John Wayne conduce a través de la selva filipina a los guerrilleros de la resistencia durante la ocupación japonesa de Filipinas. Las escenas de acción están rodadas con un realismo poco frecuente en la época.
Por otro lado está el héroe carismático, efectivo, pero que a diferencia del anterior está en contra de lo que defiende. El ejemplo más claro está en el sargento Steiner interpretado por James Coburn en La cruz de hierro (Cross of iron, Sam Peckinpah 1977), que retrata la vida de los soldados alemanes en el frente ruso donde el sargento Steiner odia su uniforme y lo que representa, pero es militar y hace su trabajo con gran efectividad, tanto que le conceden la Cruz de Hierro, condecoración al valor en combate, mientras es envidiado por su capitán, el cual ansía la medalla pero no sabe ni recargar un arma.
Otro héroe contradictorio es el de la resistencia francesa, lucha contra los nazis por defender su patria pero sin galones ni honores militares. Un buen ejemplo lo tenemos en el personaje de Labiche interpretado por Burt Lancaster en El tren (The train, John Frankenheimer 1964), una estupenda película en la que, en vísperas de que los Aliados lleguen a París, un oficial alemán desea llevarse el patrimonio artístico de Francia a Alemania cargando un tren con cuadros de Renoir, Manet, Gauguin y más artistas, y la resistencia hace lo imposible por evitar que el tren salga de Francia antes de la llegada de los Aliados.
Y por último una película que aglutina a los más variados arquetipos de héroes: La gran evasión (The great escape, John Sturges 1963), con un espectacular elenco de actores como Steve McQueen, Richard Attenborough, James Garner, Charles Bronson, o James Coburn.

viernes, 16 de mayo de 2008

Galax en YouTube

A partir de ahora se pueden ver en YouTube versiones subtituladas en inglés de los cortometrajes de Galax Pictures. De momento hay dos vídeos, pero se irán añadiendo el resto poco a poco, y por supuesto las nuevas producciones se estrenarán simultáneamente en la web oficial y en el canal de YouTube.

lunes, 12 de mayo de 2008

La hora de Downey

Ha sido un frikie universitario en Regreso a la escuela (Back to school, Alan Metter 1986), un pícaro romántico en Only you (Norman Jewison, 1994), piloto de la CIA durante la guerra de Vietnam en Air America (Roger Spottiswood, 1990), e incluso ha interpretado al Gran Maestro en el biopic Chaplin (Richard Attenborough, 1992). Sin embargo a Robert Downey Jr. parece que se le resistía conseguir ese papel que lo consagre, que lo marque, por el que sea reconocido...hasta ahora. En Iron Man (Jon Favreau, 2008) el señor Downey está como pez en el agua. Ha hecho tan suyo el personaje de Tony Stark/Iron Man que cuesta trabajo pensar en otro actor encarnando al industrial multimillonario Tony Stark.
La película es quizá una de las mejores adaptaciones que se han hecho de los comics Marvel. Los efectos especiales están muy bien, pero aquí hacen la función que deben hacer, es decir de envoltorio, sin restar protagonismo a los personajes y la historia. Los diálogos son ágiles y agudos, especialmente los que marcan el cinismo del personaje de Stark. Es una historia de redención, la de un hombre que lo tiene todo y dilapida su vida frívolamente hasta que un acontecimiento traumático le hace ver las cosas de otro modo y poner su talento y sus medios al servicio de los más necesitados.
También sorprende la dirección de Favreau. Que el director de Elf(2003) y Zathura (2005) se hiciera cargo de Iron Man, parecía no presagiar nada bueno, pero ahí está el resultado. Aunque hay que reconocer que el guión y el protagonista son las dos mejores bazas de la película.

Leer critica Iron Man en Muchocine.net

viernes, 2 de mayo de 2008

Tic tac

Varias películas, especialmente en los últimos tiempos, llevan un periodo de tiempo por título, por ejemplo 60 segundos (Gone in 60 seconds, Dominic Sena 2000), un blockbuster veraniego en el que el título indica el tiempo que tardan unos ladrones de coches en cometer un robo, protagonizada por Nicholas Cage, Anjelina Jolie y Robert Duvall. Otra es 15 minutos (15 minutes, John Herzfeld 2001) en la que dos policías (Robert de Niro y Edward Burns) persiguen a dos criminales que venden a las televisiones grabaciones de sus crímenes para tener sus 15 minutos de gloria, que como decía Andy Warhol "en el futuro todo el mundo será famoso durante 15 minutos".
Ahora se estrena 88 minutos (88 minutes, Jon Avnet 2008), en la que un psiquiatra forense del FBI (Al Pacino) recibe una llamada que le amenaza con que le quedan 88 minutos de vida, el mismo día en que van a ejecutar a un asesino en serie que fue condenado gracias a su informe psiquiátrico, sobre el que planean ciertas dudas de credibilidad. El condenado insiste en su inocencia y el psiquiatra mantiene que su informe fue acertado.
Tras un comienzo algo truculento, la película es un thriller que mantiene muy bien la intriga y la tensión hasta el final, pero deja cierta sensación de "ya la he visto" por su factura formal. La estética, el leguaje audiovisual empleado no ofrecen nada nuevo. No tiene una identidad propia, da la sensación de ser un thriller más. No obstante el director de Íntimo y personal (Up close and personal, 1996) y Tomates verdes fritos (Fried green tomatoes, 1991) consigue un film entretenido y que mantiene al espectador pegado a la butaca, algo que hoy en día no es poco.

lunes, 28 de abril de 2008

El regreso

Tras varios días ausente de la Red por motivos técnicos...he vuelto. Y hablando de vueltas, regresos y retornos voy a hacer una pequeña reflexión sobre este concepto en el cine.
Por todos es conocido el uso que se hace de la palabra "regreso" o "retorno" en las secuelas, especialmente en las segundas partes, como por ejemplo Aliens: El regreso (Aliens, James Cameron 1986) en la que además de regresar el bicho en cuestión lo hacía con un cambio de concepto en la saga, de forma que sustituía el suspense claustrofóbico de su precedente por la epopeya bélica en el espacio cargada de efectos especiales. En este caso sólo el título español hace referencia al regreso pero hay otros en los que lo hace también el original, como por ejemplo El regreso de la Momia (The Mummy returns, Stephen Sommers 2001) o Batman vuelve (Batman returns, Tim Burton 1992).
Pero no sólo se recurre a este concepto en segundas partes sino también en otras secuelas, como por ejemplo El retorno del Jedi (Return of the Jedi, Richard Marquand 1983) que fue la tercera parte de la saga Star Wars, pero sin embargo es el episodio VI de la saga, así que hoy día en que se han hecho ya las tres precuelas debería ser la sexta parte en vez de la tercera, aunque el hecho irrefutable es que fue la tercera película de la saga. En fin, cada uno podrá sacar sus propias conclusiones.
También quisiera llamar la atención sobre un dato curioso, una saga completa que supone un regreso, la trilogía de Regreso al futuro (Back to the future, Robert Zemeckis 1985, 1989 y 1990).
Y para terminar el regreso en una película que no pertenece a ninguna saga: Regreso a Howards End (Howards End, James Ivory 1992), película británica de época, con mucho glamour y la estupenda presencia de Emma Thompson y Anthony Hopkins.

domingo, 20 de abril de 2008

El musical independiente

La canción "Falling slowly", ganadora del Oscar a Mejor Canción Original de este año, pertenece a la banda sonora de la película Once (John Carney, 2006). Se trata de una película irlandesa estrenada en USA en marzo de 2007, de ahí que compitiera en esta última edición de los Oscar y no en la anterior, de bajo presupuesto que cuenta de una manera fresca y espontánea la historia de un guitarrista, que se gana la vida arreglando aspiradores y toca sus propias canciones en la calle, que conoce a una inmigrante de la Europa del Este y juntos consiguen grabar un disco con la colaboración de otros músicos callejeros. Una bonita historia sobre la amistad, y como afrontar los problemas cotidianos mientras se lucha por alcanzar un sueño.
Los protagonistas no son actores profesionales, pero tienen una gran presencia en pantalla y actúan de una manera muy natural que engancha al espectador. Se rodó en tres semanas con muy poco presupuesto, pero ha conseguido despegar y tener una brillante trayectoria comercial, especialmente a partir de su participación en el festival de Sundance.
A priori la canción no parecía que pudiese ganar el Oscar, pero claro, había que ver a sus competidoras. Dentro de las cinco candidatas ésta resultaba original, algo nuevo. La primera vez que la oí no me pareció gran cosa, pero después de ver la película se oye de otra manera, porque transmite sensaciones, sentimientos. Globalmente las canciones de la película están muy bien empleadas en la narración de la historia y muy bien escogidas.
Si hubiese que escoger una palabra para definir esta película yo elegiría "sencillez". Historia sencilla, austeridad en la puesta en escena, carencia de medios, suplida con el recurrente uso del estilo pseudodocumental, presupuesto modesto, montaje sobrio y sencillo, lo cual da una coherencia global a la película que hace muy agradable su visionado.