Entrada destacada

Fotogramas y corcheas se amalgaman en el jazz

«No hay melodía. Trasciende las notas, no es lo que se espera. Se improvisa, como lo de hoy.» Así definía el jazz Tom Cruise en la piel de ...

Busca en Galax Pictures Cine Blog

lunes, 26 de noviembre de 2012

Sam lleva 70 años tocando el piano


El 26 de noviembre de 1942 tuvo lugar en New York la premiere de Casablanca, de Michael Curtiz, título emblemático de la historia del cine. Una película con un rodaje tan caótico y convulso como la historia que cuenta. El guión sin acabar se reescribía día a día. Los actores no sabían como evolucionaban sus personajes. Bergman y Bogart pensaban que sus carreras se irían al garete. Pero finalmente la magia del cine logró vencer contra viento y marea.

Escenas como aquella en la que los clientes del Café de Rick cantan La Marsellesa para acallar los cánticos de los oficiales Nazis, tiene una fuerza emocional insuperable. Los diálogos son agudos, incisivos, dinámicos, que junto con el buen hacer de los actores nos ofrece una galería de personajes inolvidables: el cínico de buen corazón Rick Blaine, con Humphrey Bogart en lo mejor de su carrera, el amor de su vida, Ilsa, inolvidable con el rostro de Ingrid Bergman, el capitán de policía Louis Renault, un truhán encantador impecablemente interpretado por Claude Rains, y no hay que olvidar a Dooley Wilson en la piel de Sam, el pianista y leal amigo de Rick. En papeles más secundarios cabe destacar a Peter Lorre y Sydney Greenstreet, que ya habían trabajado con Bogart un año antes en El halcón maltés, de John Huston. Y por supuesto Paul Henreid, en el papel de Víctor Laszlo, marido de Ilsa y jefe de la Resistencia.

Innumerables veces ha sido imitada pero nunca superada. Muchos la han homenajeado, como Woody Allen en Sueños de seductor, basada en la obra de teatro escrita por el propio Allen en la que un neurótico fan de Casablanca, deprimido porque su mujer le ha abandonado, se imagina a Bogart aconsejándole sobre cómo tratar a las mujeres. Por otra parte el esquema argumental de tejer los mimbres de la trama en base a un triángulo amoroso en un ambiente tenso con las emociones a flor de piel en medio de un conflicto bélico como telón de fondo, y utilizando el nombre de la ciudad donde transcurre la acción como título del film, se ha visto en el cine contemporáneo con cintas como Havana, en 1990, de Sydney Pollack, o la reciente Shanghai, del sueco Mikael Hafström.

Sam lleva 70 años tocando el piano pero las teclas no se gastan. Casablanca conserva hoy en día todo su encanto, fuerza, glamour, y emoción. Una película eterna. Sea como sea la evolución del cine, pase lo que pase, siempre nos quedará Casablanca.

Galería de fotos en Sensacine.

Leer critica Casablanca en Muchocine.net

También puedes escuchar este artículo aquí: Ir a descargar

miércoles, 14 de noviembre de 2012

La opción Hollywood


Tras las aclamadas por la crítica Adiós, pequeña, adiós y The Town: Ciudad de ladrones, Ben Affleck vuelve a sentarse en la silla del director haciendo una incursión esta vez en el género de espías con la película Argo, la historia real de una operación de rescate llevada a cabo por la CIA en enero de 1980. En noviembre de 1979, un grupo de iraníes tomó por la fuerza la embajada estadounidense en Teherán. Seis diplomáticos lograron escapar pero se quedaron atrapados en la ciudad, exiliados en la embajada canadiense. El gobierno baraja varias opciones sobre el plan de rescate y finalmente se deciden por la "opción Hollywood" ideada por el agente de la CIA Tony Méndez, que consiste en sacar del país a los rehenes haciéndolos pasar por un equipo de rodaje que busca localizaciones en la capital iraní para rodar los exteriores de una película de ciencia ficción.

Affleck demuestra un dominio narrativo excelente y una gran capacidad para crear tensión manejando elementos muy sencillos, sin gran parafernalia. Además la película goza de una magnífica ambientación y muy buena caracterización de los actores.

Argo mezcla hábilmente elementos muy dispares como el thriller político, el cine de espías, la autocrítica sobre el mundo de Hollywood, y una historia basada en hechos reales. Todo ello aderezado con elementos propios de documental, pinceladas de humor en los momentos adecuados y un ritmo narrativo que no decae en ningún momento.

Los actores forman un elenco muy sólido. No resalta una interpretación sobre las demás, sino que todos forman un conjunto muy compacto que transmite veracidad. El agente protagonista, Tony Méndez, es encarnado por el propio Affleck. Entre los secundarios encontramos rostros conocidos como Victor Garber, que da vida al embajador canadiense. Hace unos años lo pudimos ver en la piel de otro personaje real a bordo del Titanic, donde interpretaba a Thomas Andrews, jefe de construcción de barcos encargado del mítico buque de la White Star Line. También encontramos en el reparto de Argo al gran John Goodman, visto el año pasado como productor de Hollywood en The artist, metido ahora en la piel de John Chambers, el encargado de maquillaje de numerosas películas de ciencia ficción que asesora al agente Méndez para crear la tapadera. Goodman va acompañado de otro secundario ya veterano: Alan Arkin, destacado por su rol de abuelo pintoresco en Pequeña miss Sunshine, que encarna aquí al productor Lester Siegel, el cual colabora con Chambers en la creación de la farsa y tiene los diálogos más cómicos de la cinta. Es interesante ver el lado camaleónico de Scoot McNairy, haciendo de diplomático cuando hace apenas dos meses lo veíamos en la piel de un yonqui protagonizando junto a Brad Pitt Mátalos suavemente.

En definitiva Argo es una gran película con buen ritmo, estupenda ambientación, interpretaciones de alto nivel, y Ben Affleck ha dado un paso muy sólido hacia adelante en su carrera como director.


Puedes escuchar este artículo aquí: Ir a descargar

Leer critica Argo en Muchocine.net

miércoles, 7 de noviembre de 2012

007 más vivo que nunca



Tras el bajón que supuso en la saga Quantum of solace, los productores Barbara Broccoli y Michael G. Wilson vuelven a la carga y remontan el vuelo en el año del 50 aniversario del inicio de esta longeva franquicia cinematográfica. Llega a las pantallas Skyfall, nuevamente con Daniel Craig en la piel de James Bond y bajo la batuta de Sam Mendes, director de prestigiosos títulos como American beauty, Camino a la perdición ó Revolutionary road.

Cuando se reinició la saga con Casino Royale no había demasiadas expectativas con el cambio de rumbo, pero sorprendió a propios y extraños con una puesta al día muy eficaz del legendario agente secreto, en la que se conservaba la esencia del personaje con un equilibrado toque de modernidad. Sin embargo en su continuación, Quantum of solace, ese equilibrio se perdió al desdibujarse la identidad de la serie en aras de un proceso de modernización erróneamente enfocado. Con Skyfall se consigue recuperar aquella identidad manteniendo su vigencia en la forma de hacer cine hoy en día y además logra aportar otro valor añadido: Mendes le confiere a los personajes un calado dramático mayor que el habitual en títulos precedentes.

No es la primera vez que se intenta esto contratando a un director más ducho en dramas existenciales. En 1999 se encargó a Michael Apted, artífice de Gorilas en la niebla, la dirección de El mundo nunca es suficiente, pero el resultado fue algo irregular. Tiene secuencias de acción muy espectaculares y también algunas escenas de cierta hondura dramática por encima de la media, pero la mezcla de ambos elementos en el conjunto del film no resultaba del todo homogénea. En ese aspecto Sam Mendes ha conseguido una película bastante más redonda con Skyfall, combinando la acción y la psicología de los personajes en las dosis adecuadas, además de lograr una gran potencia visual con una elegante puesta en escena.

El villano de turno está trazado con elementos que recuerdan a los malvados de Goldeneye y El mundo nunca es suficiente. No se trata de un megalómano poderoso sino más bien de un inteligente y depravado psicópata. Javier Bardem resuelve eficazmente este rol aportándole la dosis adecuada de histrionismo a su interpretación.

En cuanto a las chicas Bond tenemos a Naomi Harris en el bando de los buenos y a Berénice Marlohe como femme fatale. Harris ha formado parte del elenco de la segunda y tercera entregas de Piratas del Caribe, así como de Corrupción en Miami, de Michael Mann, entre otras. Marlohe sin embargo se ha curtido más en la televisión, pero en esta cinta ambas están muy correctas en sus respectivos personajes. Judi Dench repite como M, papel que lleva haciendo desde Goldeneye, en 1995. Y ya que hablamos de chicas en la película no puedo concluir sin nombrar a la cantante Adele, que pone pone voz a la canción del film, y desde luego vaya voz y vaya canción, sensacionales.


El caso es que James Bond vuelve con fuerza demostrando que sigue vigente en el siglo XXI. Van 23 películas producidas por la familia Broccoli, primero Albert y ahora su hija Barbara que tomó el relevo en la década de los 90. Se han cumplido 50 años de saga y parece que de momento seguirá creciendo unos años más. Todo un icono cinematográfico que ha dado mucho que hablar, lo sigue dando y por lo que parece aun tiene futuro por delante.

Leer critica Skyfall en Muchocine.net

También puedes escuchar este artículo aquí: Ir a descargar


lunes, 5 de noviembre de 2012

Cine y Educación


Llevo ya varios años colaborando con la asociación Cinemanet. Han sido numerosos los eventos y los temas tratados en los mismos, pero en los últimos tiempos se está profundizando en la importancia del cine dentro del ámbito educativo. Por ello dedico este post a recopilar los tres vídeos que llevo realizados con esta temática.

El pasado 27 de octubre tuvo lugar en Madrid la I Jornada de Cine y Educación de Cinemanet dedicada a La cultura del esfuerzo. Un nuevo vídeo de Galax Pictures:



Como apertura de la Jornada se proyectó un vídeo del I Congreso de Cine y Educación, que tuvo lugar hace un año, dedicado a la Educación de la afectividad a través del cine, del cual llevé a cabo la edición:



Ya en 2010 se había realizado un acto sobre cómo utilizar el cine con fines pedagógicos en el aula. Entonces además de la realización del vídeo también intervine como ponente con una introducción sobre el cine desde el punto de vista técnico: