Entrada destacada

Sin riesgo no hay gloria, una reflexión sobre Star Wars

Llega mayo y se cumplen cuarenta años del estreno de La guerra de las galaxias ( Star Wars ), sin duda un punto de inflexión en la historia ...

Busca en Galax Pictures Cine Blog

jueves, 29 de septiembre de 2016

Hace 40 años que Gene y Richard fueron a Chicago


En 1976 se estrenaba en Estados Unidos la película El expreso de Chicago (Silver Streak), dirigida por Arthur Hiller, responsable de la exitosa Love estoy. A la cartelera española llegaría casi un año después. Era la primera colaboración artística entre Gene Wilder y Richard Pryor. Volverían a trabajar juntos en tres películas más a lo largo del tiempo: Locos de remate (Stir crazy, 1980) dirigida por Sidney Poitier, No me chilles que no te veo (See no evil, hear no evil, 1989) nuevamente a las órdenes de Arthur Hiller, y No me mientas que te creo (Another you, 1991) de Maurice Phillips.

El expreso de Chicago es una equilibrada mezcla de comedia y thriller policiaco sobre un editor de libros que debe tomar el tren a Chicago y durante el viaje es testigo de un asesinato. Gene Wilder tenía ya una buena trayectoria en cine cuando hizo esta película, y concretamente en aquel momento era muy popular por el éxito de El jovencito Frankenstein, de Mel Brooks, estrenada dos años antes. Por su parte Richard Pryor también tenía ya varios títulos a sus espaldas, pero los más recordados de su filmografía son posteriores a este film. Completan el reparto Jill Clayburgh, Patrick McGoohan y Ned Beatty. Es interesante ver también a Richard Kiel, el famoso villano Tiburón de las entregas de 007 La espía que me amó y Moonraker, inolvidable por su dentadura de acero. Pues sin esa prótesis metálica, hacía un papel prácticamente idéntico, de matón silencioso pero letal, en El expreso de Chicago, estrenada un año antes que su primera incursión en el universo del famoso espía británico con La espía que me amó.

Quizá algún lector se esté preguntando que con tanta película mítica que se puede reseñar, ¿por qué escribir sobre El expreso de Chicago, que al fin y al cabo no era más que una comedia convencional de aquella época? Pues bien, la tenía grabada en VHS, de alguna emisión que se hizo por la tele en los años 80, y en su momento fue de esas películas que vi cientos de veces.

Debido al reciente fallecimiento de Gene Wilder, hace hoy un mes, han puesto en distintos canales de televisión algunas de sus películas como El jovencito Frankenstein o Un mundo de fantasía. Homenajes muy acertados, sin duda, aunque yo recordaba El expreso de Chicago como una de sus interpretaciones más inspiradas, así que volví a verla, con cierta reticencia, pues pensaba que la encontraría muy envejecida. Sin embargo la volví a disfrutar enormemente y me ha parecido una película muy fresca, agradable de ver, con una química estupenda entre los actores, que transmiten mucha naturalidad en sus interpretaciones, y todo aderezado con una deliciosa y pegadiza música de Henry Mancini. Por todo ello tenía que dedicarle estas líneas en el blog.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Morgan, adolescente letal

Ridley Scott se encuentra actualmente rodando la secuela de su clásico de ciencia ficción Blade Runner, película paradigmática sobre los dilemas que entraña la inteligencia artificial en cuanto a si la vida sintética puede tener o no sentimientos. El título de la novela de Philip K. Dick en la que se basa el film es bastante explicativo: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
Muchas películas sobre este tema se han hecho desde entonces, tanto desde un punto de vista más filosófico, con títulos como A.I. Inteligencia Artificial o la reciente Ex-Machina, como desde la perspectiva del mero entretenimiento de acción, con ejemplos tales como la saga Terminator, Soldado Universal, Robocop o Chappie. Ridley Scott llega ahora a las pantallas con esta temática en calidad de productor con la prometedora opera prima de su hijo Luke Scott: Morgan.

En un recóndito lugar en medio de la naturaleza, alejado de la civilización, un reducido equipo de científicos trabaja en un proyecto de inteligencia artificial basado en la ingeniería genética y la nanotecnología. Tras un incidente con su prototipo, una adolescente llamada Morgan, la empresa responsable envía a este remoto enclave a una analista de riesgos para investigar y evaluar las causas del incidente.

Luke Scott apunta maneras. Aunque el tema no es nuevo, la mayoría de los personajes son arquetipos, y en cuanto a la fotografía y puesta en escena no puede evitar verse de donde le viene el estilo, el director debuta en el largometraje demostrando que conoce bien el oficio y logrando una película intensa, a ratos inquietante, visualmente potente y con un ritmo narrativo impecable que mantiene el interés durante todo el metraje. Además de las citadas y evidentes influencias, el director admite que su mayor referente para el enfoque de la película es la historia de Frankenstein.

A pesar de ser un film de ciencia ficción en clave de thriller con buenas dosis de suspense y unas pinceladas de terror y acción, según ha comentado el propio director ha querido incluir en la película un trasfondo ecologista, de manera que la forma en que los científicos enseñan a su "creación" a tener sensibilidad es a través del contacto con la naturaleza. Además el vestuario que lleva la criatura está tejido con lana y seda naturales. La cinta goza por tanto de unas localizaciones de naturaleza impresionantes, rodadas en Irlanda del Norte, cerca de Belfast.

Protagonizan Kate Mara y Anya Taylor-Joy. Mara, que hace el papel de la enviada a investigar el caso, parece sentirse a gusto en el género de ciencia ficción tras haberla visto el año pasado en Marte y Cuatro Fantásticos, y hace tres años en Trascendence. Taylor-Joy es la joven que interpreta a Morgan, y pudo ser vista el año pasado en La bruja: una leyenda de Nueva Inglaterra. A estas jóvenes protagonistas las secunda un elenco interesante de veteranos: Michelle Yeoh, la otrora chica Bond en El mañana nunca muere, también coprotagonista de Tigre y Dragón, Jeniffer Jason-Leigh, que saltó a la fama en los 90 con la película Mujer blanca soltera busca, y últimamente ha sido la única mujer del masculino reparto del film de Tarantino Los odiosos ocho. Toby Jones, de las sagas Los juegos del hambre y Capitán América, y el siempre espléndido Paul Giamatti completan el reparto. Giamatti además protagoniza la que posiblemente sea la mejor escena de la película. Además de estos veteranos también cabe destacar la interpretación de Rose Leslie, conocida por la serie Juego de Tronos.

En definitiva Morgan es una cinta de ciencia ficción que sin ser novedosa resulta muy sólida en su realización y supone una carta de presentación más que convincente del prometedor director Luke Scott.

Gracias a Sensacine por el preestreno de Morgan, que además contó con la presencia del director del film.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Con las armas no se juega

El sueño americano existe, el triunfo de jóvenes emprendedores estadounidenses que han creado un gran imperio partiendo de cero. Algunas de estas historias reales han servido de base para muchas películas biográficas, como por ejemplo La red social, Steve Jobs, o Joy. También es cierto que, a pesar de que todos los caminos hacia el éxito están plagados de luces y sombras, ya que no es oro todo lo que reluce, son historias que en general acaban bien y están aceptadas por la sociedad. Sin embargo hay otra cara de ese sueño americano, una cara oscura forjada por jóvenes que buscan ese éxito a cualquier precio, y unas veces por maldad y otras por ignorancia, traspasan los límites de lo legal y lo moral cegados y embriagados por el color del dinero. También algunos de estos sucesos han sido llevados a la gran pantalla, como por ejemplo en El lobo de Wall Street, o Dolor y dinero. Ahora es Todd Phillips, director de Resacón en Las Vegas, quien nos trae una de estas historias: Juego de armas (War Dogs).

La película nos cuenta cómo dos veinteañeros se meten en el negocio del armamento durante la guerra de Irak y acaban convertidos en traficantes de armas. El tono del film es de comedia gamberra, pero muy equilibrada, en tanto que el hecho de narrar en clave cómica no eclipsa ni desvirtúa el mensaje subyacente de crítica social sobre la hipocresía y la reprobable moralidad que entraña el negocio de la guerra. En ese sentido es bastante incisiva, sobre todo al inicio del metraje con un sarcástico discurso en la línea del que se hacía sobre los trapos sucios de la banca en La gran apuesta.

Protagonizan Jonah Hill, conocido por comedias como Infiltrados en clase, o Juerga hasta el fin, entre otras, Miles Teller, conocido por Whiplash, Divergente y el fallido reboot de Los cuatro fantásticos, y Ana de Armas, que se encuentra ahora rodando la secuela de Blade Runner con Ridley Scott. Bradley Cooper ejerce como productor y se reserva un papel secundario en pantalla.

Juego de armas es divertida, incisiva y trepidante, y además cuenta con una acertada selección de canciones para reforzar determinadas escenas. Desde mi punto de vista el título en español habría sido mejor si mantuvieran la traducción literal del original War Dogs, que sería "Perros de guerra".

Gracias a Sensacine por una nueva velada cinematográfica con el preestreno de esta película.